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La Justificación fundamento sobre el cual la Iglesia se mantiene firme o cae.

Título: La Justificación fundamento sobre el cual la Iglesia se mantiene firme o cae.
(Sermon Dominical. Ps. Michel Fuentes) 07/06/2015
Tema: La justificación por la Fe en Cristo Jesús.
Texto: Romanos 3:21-26
Introducción: Veamos lo que dijo Job sobre la justificación: Job 9:2  Ciertamente yo sé que es así;  ¿Y cómo se justificará el hombre con Dios? Job 9:3  Si quisiere contender con él,  No le podrá responder a una cosa entre mil. Job 9:4  Él es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas;  ¿Quién se endureció contra él, y le fue bien?
-Job 9:12  He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir?  ¿Quién le dirá: ¿Qué haces? Job 9:13  Dios no volverá atrás su ira,  Y debajo de él se abaten los que ayudan a los soberbios. Job 9:14  ¿Cuánto menos le responderé yo,  Y hablaré con él palabras escogidas? Job 9:15  Aunque fuese yo justo, no respondería;  Antes habría de rogar a mi juez. Job 9:16  Si yo le invocara, y él me respondiese,  Aún no creeré que haya escuchado mi voz.

Job se pregunta cómo es posible que una persona pudiera guardar la más remota esperanza de acercase a Dios, y aún más,  como es posible que esa misma persona pueda ser justo y aceptable para Dios, ¿Acaso un simpe ser humano puede establecer una relación con Dios que es infinitamente poderoso, Santo, Bendito, Justo? 
-Al predicar Juan el Bautista sobre el juicio de Dios. La gente termina preguntando “¿qué haremos? (Lc.3:10). -Una multitud le pregunto a Jesús ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? (Jn 6:27-28)
-El joven Rico pregunto; “Maestro bueno, ¿Qué bien hare para tener la vida eterna?” (Mateo 19:16).
-El carcelero filipense pregunto a Pablo y a silas: “Señores, ¿Qué debo hacer para ser salvo? (Hch 16:30).
Todas estas preguntas tienen que ver con la justificación por medio de la fe en Cristo Jesús.
-Era la tarde del 31 de Octubre de 1517, cuando Martin Lutero, un sacerdote y Doctor en teología, decide colocar las sus 95 tesis en la puerta de la Iglesia del castillo de Wittemberg, Alemania, en contra de la doctrina de la Iglesia Católica Romana. La Iglesia Católica enseñaba que podías ir al cielo pagando indulgencias, y que las indulgencias tenían el poder de perdonar cualquier pecado cometido o por cometer. Tú pagabas y ellos te daban un perdón escrito en papel, llamado indulgencia. ¡Mataste a alguien! Ve y paga y serás perdonado, ve y paga y compra un pase al cielo. Esto eran las indulgencias. Un predicador de estas indulgencias llamado Juan Tetzel dijo: Las indulgencias son la dadiva más preciosa y más sublime de Dios. Esta cruz (mostrando el sello del papa, que era una Cruz roja) tiene –dijo—tanta eficacia como la misma cruz de Jesucristo. Venid, oyentes, y yo os daré bulas (indulgencias), por las cuales se os perdonaran hasta los mismos pecados que tuvieseis intención de cometer en el futuro. Yo no cambiaría, por cierto, mis privilegios por los que tiene San Pedro en el cielo; porque yo he salvado más almas con mis indulgencias que el apóstol con sus discursos. No hay pecado, por grande que sea, que la indulgencia no pueda perdonar; y aun así si alguno hubiese violado a la Santísima Virgen María, madre de Dios. Que pague bien nada más, y se le perdonaria la violación. Ni aun el arrepentimiento no es necesario. Pero hay más, las indulgencias no solo salvan a los vivos; sino también a los muertos. Sacerdote, noble, mercader, mujer, muchacha, mozo, escuchad a vuestros parientes y amigos difuntos, que os gritan del fondo del abismo: ¡Estamos sufriendo  un horrible martirio! Una limosna nos libraría de él; vosotros podéis y no queréis darla.

¡A ESO LE LLAMABAN GRACIA DE DIOS!
Por eso Lutero pudo encontrar la justificación por la fe en Cristo, y no en todo lo que la Iglesia Católica decía que era.
Lutero dijo: “La justificación es el fundamente sobre el cual la Iglesia se mantiene firme o cae”
Hoy vamos a aprender cómo es que somos justos, siendo pecadores, y como es que siendo pecadores y cumpliendo la ley no podemos ser justos, porque si fuera así, seria por obras, entonces ¿Por qué Dios nos dio la ley, y como es que nos justifica? ¿Si Dios no justifica por la Ley, por quien justifica entonces? Conoceremos algunos aspectos de justicia de Dios, la justificación es el fundamento sobre el cual la Iglesia se mantiene firme o cae. Vamos a basarnos en Romanos 3:21-26.

        I.            El anuncio de la Justicia de Dios. V.21.

Rom 3:21  Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;

Los judíos comprendían los pasajes del Antiguo Testamento como verdaderos y confiables, pero usaban las Escrituras como ellos querían, en otras palabras, usaban el Antiguo Testamento para su propia conveniencia, para así enseñar doctrinas de hombres que llevan a una supuesta salvación por obras. ¿Acaso esto es diferente a nuestra época?, ¿Cuántos existen que toman la Biblia a su conveniencia, y la aplican a su pensamiento, para predicar una supuesta salvación?, La respuesta es: Muchos. Es lo mismo que antes pero con diferentes nombre, (Es la misma gata, pero revolcada) antes eran los judíos, fariseos, saduceos, gnósticos, ahora son apostólicos, católicos, testigos de Jehová, y mucho más, que enseñan la salvación por otro medio, que no es la fe en Cristo.  Dios limpia nuestros pecados solo por la fe, no por mérito humano. Entonces en este verso vemos el anuncio de la justicia de Dios. Pablo hace algunas declaraciones en estos pasajes, esta es la primera, el anuncio de la justicia de Dios. Es como si Pablo digiera: La justicia que Dios  imparte a los creyentes, es aparte de la Ley.
Pablo hace una distinción en este verso, aparte de la Ley se ha manifestado la justicia de Dios.
Entonces aquí hay 2 preguntas que debemos de contestar: 1)¿Qué es la ley, y como funciona en la justificación? 2) ¿Qué es la justificación, y qué relación tiene con la Ley?
 Contestemos la primer pregunta: ¿Qué es la Ley y como funciona en la justificación? La palabra ley en griego nomos puede referirse ya sea, a todo el antiguo testamento, a los primeros libros, o sea el pentateuco, o a la ley dada a Moisés, o sea, los 10 mandamiento, (Ex 20:1-17), pero por el contexto del pasaje podemos decir que la palabra ley se refiere a los 10 Mandamientos. Entonces ya que sabemos esto; la Ley es; las reglas o mandamientos que el ser humano por mandato de Dios debe de cumplir. En pocas palabras eso es la ley. La religión de los judíos contestaba: «Uno puede llegar a estar en la debida relación con Dios cumpliendo meticulosamente todo lo que manda la Ley.» Pero eso equivale a decir sencillamente que nadie tiene la menor posibilidad de llegar a estar en la debida relación con Dios, porque nadie puede cumplir perfectamente todos los mandamientos de la Ley. Entonces, ¿para qué sirve la Ley? Para que nos demos cuenta de la realidad del pecado. Llévese esa respuesta a su corazón. Sólo cuando conocemos la Ley e intentamos cumplirla nos damos cuenta de que nos es imposible. El propósito de la Ley es hacernos conscientes de nuestra debilidad y pecado. Entonces, ¿es imposible llegar a Dios? Todo lo contrario; porque el camino que nos lleva a Dios no es el de la Ley, sino el de la Gracia. No por las obras, sino por la fe.
Entonces ¿Para qué sirve la ley? Para darnos cuenta de que no podemos llegar al cielo por nosotros mismo cumpliendo todo lo que Dios dice, sino que aquí es donde llega la justicia hermosa y perfecta de Dios que nos hace justos ante Él, y esta justicia desecha nuestra justicia. Por eso la Ley no invalida la justicia de Dios, sino que la confirma, AMEN. Por eso es que el verso dice, “testificada por la ley y por los profetas”. La ley nos lleva a conocer que no somos demasiado bueno, y que necesitamos al que justifica, quien es solamente DIOS. Por eso Gálatas 3:22-24 dice: Gál 3:22  Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.  Gál 3:23  Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.  Gál 3:24  De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.
La ley vino a ser nuestro ayo, ósea nuestro guía para conocer a Cristo.
Es por eso que Jesucristo vino a cumplir la ley. La ley nos hizo conocer a Cristo, porque por medio de la ley conocimos que somos pecadores y que necesitamos la justicia divina de Dios.
Segunda pregunta, ¿Qué es la justicia de Dios, y qué relación tiene con la Ley? La justificación se puede definir como el acto legal instantáneo de parte de Dios mediante el cual 1) Dios declara que nuestros pecados están perdonados y que la justicia de Cristo nos pertenece, y 2) nos declara justos ante sus ojos.
Esta es la justicia de Dios, es la que nos hace acercarnos a Dios, solo porque él pone la justicia de Cristo en nosotros, entonces la justicia de Dios nos hace justos, ahora bien ¿Qué relación tiene con la ley? La justicia de Dios es la respuesta a la pregunta que la ley puso en nuestros corazones. La ley nos hace ver nuestro pecado, en otras palabras, conociendo lo que Dios nos dijo que no hiciéramos, conocimos que somos totalmente incapaces de cumplir con todo lo que Dios hizo. Vallamos al primer mandamiento: No tendrás dioses ajenos delante de mí (Ex 20:3). Con eso tenemos para condenarnos al infierno.  Entonces la relación que tiene la ley es que nos hace incapaces de justificarnos a nosotros mismo. Esto quiere decir que no podemos llegar al cielo por nuestras obras, no se puede porque esas obras son malas, entonces la ley guarda una estrecha relación con la justicia de Dios que funciona para llevarnos a entender la necesidad de nuestra salvación que solo es dada por Gracia divina. La ley es nuestra guía a Cristo hermanos, por la ley conocemos que necesitamos a Cristo el justo, quien nos limpia y justifica.

      II.            El carácter universal de la Justicia de Dios. V. 22-23
Rom 3:22  la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, Rom 3:23  por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.

El carácter universal de la justicia de Dios. La experiencia personal de la actividad justificadora de Dios es posible únicamente por medio de la fe en Jesucristo, y es para todos los que creen; porque todos están por igual necesitados de la justicia de Dios, porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios. Este carácter de la Justicia de Dios demuestra cómo es que el pecador puede ser justo, SOLO POR MEDIO DE LA FE EN CRISTO JESUS, pero la pregunta es: ¿Por qué, por medio de la fe en Cristo Jesús? Que hizo Cristo Jesús para ser el justo. El Apóstol Pedro dice en 1Pe 3:18: Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a Dios. Él sufrió la muerte en su cuerpo, pero el Espíritu hizo que volviera a la vida. 1 Juan 1-3 dice: Lo que ha sido desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que hemos contemplado, lo que hemos tocado con las manos, esto les anunciamos respecto al Verbo que es vida. 1Jn 1:2  Esta vida se manifestó. Nosotros la hemos visto y damos testimonio de ella, y les anunciamos a ustedes la vida eterna que estaba con el Padre y que se nos ha manifestado. 1Jn 1:3  Les anunciamos lo que hemos visto y oído, para que también ustedes tengan comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.
-También 1 Juan 2:29 dice: 1Jn 2:29  Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.
-2 Timoteo 4:8 dice: 2Ti 4:8  Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.
-Entonces el carácter universal de la justicia de Dios es que es solo por medio de Cristo, pero ¿Por qué?, porque todos pecaron y están destituidos de la Gloria de Dios, esto dice el verso 23. Todos pecaron, este verso parece ser un resumen desde el capítulo uno hasta aquí, Pablo ya corto todas las salidas posible, y Dios ya lo hizo con nosotros, debemos de entender que solo él nos salva y que no hay fuera de Él, nadie más que nos pueda dar la remisión y justificación de los pecados. Esto es fácil entenderlo solo es por medio de creer en Cristo, Amen.

    III.            La fuente de la Justicia de Dios. V. 24-25a
Rom 3:24  siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, Rom 3:25 (a).-  a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre.
El acto por parte de Dios de colocar al ser humano en una relación nueva y adecuada con él es un acto de pura gracia: él actúa sin responder a obligación alguna y de ninguna manera condicionado por “razón” alguna externa a su voluntad. En otras palabras la Gracia de Dios solo se condiciona a Dios, no a alguna voluntad externa. Nadie puede decirle a Dios; “estas equivocado”, “se te voto la canica”, o ¿Quién se atreverá a decirle a Dios?, “Señor esto que hiciste te salió mal”, Nadie hermanos, absolutamente nadie. Dios por su amorosa Gracia nos ha redimido de nuestro pecado, sin merecerlos, estas son las grandezas de la gracia de Dios, el regalo inmerecido. Hoy hay muchas personas que piensan que no merecen que les pasen cosas malas, porque dicen Dios no hace nada mala, pero vemos en Job, en los hechos, en toda la Biblia tanto historias que los hermanos pasaron por seguir a Cristo. La justicia de Dios debe ser por gracias, porque solo así no será por obras. Dios nos justifica gratuitamente por su gracia.
Efesios 1:3-14 dice: Efe 1:3  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,  Efe 1:4  según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,  Efe 1:5  en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,  Efe 1:6  para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,  Efe 1:7  en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,  Efe 1:8  que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,  Efe 1:9  dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,  Efe 1:10  de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.  Efe 1:11  En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,  Efe 1:12  a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. Efe 1:13  En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, Efe 1:14  que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
Él nos escogió hermanos, él nos predestino, él nos llamó, él nos hizo sus hijos, nos dio todas las riquezas celestiales en Cristo, nos salvó, nos regenero, nos justificó, nos santifica.
-El hecho de que Dios haya hecho todo esto por nosotros, no excluye el que nosotros tengamos que hacer algo.
-El gran peligro de predicar la Gracia de Dios es que, se olvida para que nos escogió, para que llamo, justifico, ¿PARA QUE? -para que fuésemos santo y sin mancha delante de Él (Efesios 1:4). Para que seamos santos, es un equilibrio, eres escogido, entonces actúas como escogido, pero ¿Cómo actúa el escogido?, Actúa en santificación  para presentarse ante el padre de la Gracia sin mancha.
-Nunca nos preguntemos porque Dios escoge a algunos y a otros no, sino preguntémonos, porque me escogiste a mí, si soy igual que todos. Muchos preguntan, y que de los alcohólicos, de los drogadictos, las prostitutas, los perdidos pues, que de ellos, ¿a ellos no lo ama Dios?, claro que los ama, pero Dios te a escogido a ti no a ellos, es Dios injusto, NO, NO  y NO, sino que ya somos un claro ejemplo de la justicia de Dios que es en Cristo Jesús, solamente por Gracia, por Gracia.
-Tu y yo somos los ejemplos de la Gracia de Dios, Porque a nosotros, si somos pecadores, ¿Por qué?, Porque es por su Gracia, y el la da a quien él quiere. NO es de nosotros, es de Dios hermanos. Donde está el hombre aquí, que puede hacer el ser humano para merecer la gracia de Dios, absolutamente nada, ustedes puede leer todo Romanos, Efesios, y todo es por medio de Cristo, Colosenses, todo es por medio de Cristo, en ninguna parte empieza el hombre, sino que en toda parte de la Escritura es por la Gracia de Dios que Dios decide salvar. Algunos pueden pensar, si Dios le dio fe al ser humano, ¿Entonces el ser humano tiene la capacidad de Creer?, No, el ser humano es incapaz de creer por sí mismo, esto ya lo vimos algunas predicaciones pasadas, NADIE BUSCA A DIOS, el hombre esta totalmente corrompido, es por eso que: NECESITA UNA JUSTICIA PERFECTA, Y ESA JUSTICIA PERFECTA LA DA DIOS POR GRACIA A QUIEN EL QUIERE, PARA QUE TENGA FE EN EL HIJO DE DIOS, QUIEN ES EL UNICO JUSTO, Y ASI VENGA AL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD Y SE ARREPIENTA DE SUS PECADOS, Y VENGA A SER UNA CRISTIANO, QUE AVANCE A LA MADURES, Y HAGA OBRAS DIGNA DE ARREPENTIMIENTO, Y SEA UN CREYENTE EN CRISTO JESUS.
A Dios sea la Gloria, Amen. A Él.

   IV.            En la Justicia de Dios, Él es Justo y a la misma vez el Justificador. V. 25b-26
 Rom 3:25 (b).- para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, Rom. 3:26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.
­-Nos encontramos con la gran pared de la Gracia de Dios y su justicia. Si Dios es justo y no acepta el pecado, ¿porque nos perdona?, y si muestra su Gracia que nos hace libres del pecado, ¿Por qué no nos permite pecar?
-Dígame si les parece coherente esta expresión: Dios es el Justo, que condena el pecado, pero a la misma vez, es el que justifica el pecado. Nada ha hecho pensar más al ser humano, que entender; como es que Dios funciona u obra en la tierra, como es que ama al pecador, pero odia y aborrece el pecado. Como es que es amor y a la misma vez es ira.  Lo importante que debemos aprender en cuanto a la Justicia de Dios es que Dios es Justo. Y alguien justo está del lado de la verdad. Dios es justo porque habla la verdad, y él es la norma de verdad suprema, No hay nadie tan verdadero que Dios. Entonces para Dios el Juez, justo, todo lo que hará y dirá será perfecto. SI Dios es el Juez Justo, nosotros tendríamos que ir al infierno, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la Gloria de Dios (v.23). No hay nadie justo, ni aun uno (Rom 3:10) Es por esto que todos merecemos el castigo eterno.
Ahora Dios es el justificador. Hermanos no había nadie que pudiera justificarnos del pecado, porque todos éramos pecadores (v.23), el único perfecto era Jesucristo nuestro Dios. Él era el Justo, Juan 17:25 dice: Juan 17:25  Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste.  
El verso 26  que estamos viendo dice: con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.
Hechos 7:52 nos dice: Hch 7:52  ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores;
También 1 Juan 2:1 dice: Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Entonces Dios el Padre por medio del sacrificio del Hijo nos justificó. Somos herederos con él por Gracia de Dios, Dios es Justo y a la misma vez el que justifica.


Conclusión: Realmente somos libres y justos por la justicia perfecta de Dios puesta en nosotros por los méritos de Jesucristo. Entonces la Ley hizo que nosotros conociéramos el pecado, nos hizo conocer nuestra incapacidad de salvarnos por nuestras obras, pero hizo renacer nuestra esperanza en Cristo, a quien Dios envió a morir por nosotros en la Cruz. Y por esa Cruz, y resurrección nosotros podemos tener una relación con Dios. Y todo esto es dado por Dios, es dado por su gracia, que es el regalo que nadie merece, y que él le da a quien quiere. La justificación hermano es el fundamento sobre el cual la Iglesia se mantiene firme o cae. Amen.

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