2da PARTE. MIERCOLES
03/JUNIO/2015
(Un estudio impartido en la IEL
Vida Nueva I) Ps. Michel Fuentes
Título: La promesa de Dios y el
deber del creyente. Parte 2.
Texto: Romanos
8:13: “Porque si viviereis conforme a la carne, moriréis; mas si por el espíritu
mortificáis las obras de la carne, viviréis”.
Introducción: Una de las preguntas mas
importantes que nosotros debemos de hacernos es, ¿Cómo puedo vencer el pecado
en mi vida? Esta pregunta es de vital importancia porque responde a todos esas
dudad que hay en nosotros ¿Si ya soy cristiano, porque sigo pecando?, ¿SI Dios
me limpio porque el pecado está en mí?
-Particularmente este pasaje de Romanos 8:13, no responde estas
preguntas, este versículo es la solución a la lucha del pecado, que diariamente
tenemos.
-A manera de Repaso vamos a recordar los puntos de la enseñanza del
miércoles pasado: Hay 2 alternativas que tenemos en este versículo:
1-La primera es, “si viviereis conforme a la carne, morir iréis.
2-La segunda es, “si por el espíritu mortificáis las obras de la
carne, viviréis”.
Y decidimos entender la segunda alternativa.
-En primer lugar, vimos que la palabra “si” indica la conexión entre
la mortificación de las obras de la carne y vida. Y vimos un ejemplo: Es como
digiera a un hombre enfermo: Si, tomas
la medicina, pronto te sentirás mejor”. En entonces que la Palabra si tiene una
fuerza importante en este verso.
-Muchos se han preguntado si Pablo está diciendo en este texto, que la
vida eterna depende de la mortificación del pecado. La respuesta es sí y no.
En primer lugar la repuesta es no, porque esto sería salvación por obras.
Entonces Pablo no contradice aquí, lo que el mismo enseño en muchos otros
textos que afirman que la salvación es solo por gracia. (Estoy usando las misma
palabras que use en la semana pasada, para que recuerde) Entonces ¿porque
plantea el apóstol la importancia de mortificad o haced morir el pecado?
Porque este texto parece indicar, que si no mortificamos o hacemos
morir el pecado en nosotros, vamos a morir, pero si hacemos morir en pecado,
vamos a vivir, ¿no parece esto una salvación por obras? Recordemos las
respuestas que di en la semana pasada.
En primer lugar, si debemos
mortificar el pecado porque todos los que viven conforma a la carne, no
son realmente creyentes.
-Los creyentes verdaderos ya no están bajo el dominio y el control del
pecado (carne).
-Las características de aquellos que están en la carne indican que no
son regenerados. (Versos del 5-7) Debido a esto, tenemos que afirmar que todos
aquellos que andan en la carne, irán al infierno.
Segundo, cuando Pablo dice
“si viviereis conforme a la carne moriréis, está haciendo una aclaración
general. Y recordare el ejemplo que use la semana pasada: Es como si digiera,
todos aquellos que mete su mano al fuego, se quemaran. Entonces para dar el
énfasis del texto, Todos aquellos que
continúan viviendo bajo el control y el dominio de la carne (pecado o su
naturaleza pecaminosa), morirán eternamente porque pertenecen a la esfera de
los muertos.
Tercero, cuando el apóstol
dice: “si por el espíritu mortificáis o
haced morirlas obras de la carne, viviréis”, simplemente está hablando en la salvación del pecado, en términos más
completos. Es decir, El propósito de
Dios, hermanos, en la salvación de los pecadores es “para que sean santos y
sin mancha.” Esta santificación es esencial como preparación para vivir
en la presencia gloriosa de Dios, porque mis hermanos, hay que recordad, que en
el cielo no habrá pecado.
Hebreos 12:14 dice: Seguid la paz con todos, y la santidad, sin
la cual nadie verá al Señor.
Entonces, la mortificación del pecado es una parte esencial en este
proceso de santificación. Para que esto quede claro leamos Romanos 6:22: Más ahora que habéis sido libertados del
pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y
como fin, la vida eterna.
Entonces, si nosotros no hemos experimentado primeramente esta
liberación, la cual inicia el proceso de modificación del pecado, esto quiere
decir que no tenemos vida espiritual y lo primero que deberíamos de buscar en
la mortificación del pecado es la conversión.
-Ahora bien, quisiera que batallamos directamente a la última frase
del texto: “mortificáis las obras de la carne, o las obra del pasado”
-En cuarto lugar, la frase
“mortificáis las obras de la carne” nos
habla del deber que demos de cumplir.
-Antes de explicar la frase quiero darles una aclaración:
-Esta palabra mortificar ha sido traducida al español como “matar”,
“haced morir” y “amortiguar”. A veces esta palabra significa negarse a cumplir
un deseo. En su uso simbólico, hermanos, significa molestar, fastidiar o
amargar al vida.
-En su uso bíblico, la palabra significa quitar fuerza, la vitalidad
el poder de algo a fin de que muera. En palabras mas comprensibles, debemos de acabar con cualquier cosa
en nuestras vidas que sirva como comida
para alimentar la naturaleza pecaminosa, negándole toda cosa que le fortalezca
o que le ayude a tener fuerza, poder o vitalidad.
-Veamos algunos ejemplos:
En el N.T la mortificación del pecado se describe en términos de una
crucifixión. Leamos Romanos 6:6; Gálatas 2:20; 5:24 y 6:14.
-Cristo lo dijo con esta metáfora, leamos Marcos 9:43-47.
-Pablo lo dijo de esta manera: 1 Corintios 9:26-27. Pablo habla aquí
de una clase de violencia espiritual contra el pecado.
-Pedro lo dijo de esta manera: 1 Pedro 2:11.
Mis hermano, entienda por favor esto, el pecado lucha y pelea para preservar su propia vida. El pecado lucha
para permanecer en nosotros. Y déjeme decirle que nos es fácil matar a un
enemigo que lucha encontrándose en peligro. NO LO ES.
-John Owen dijo: “Todos aquellos que piensan acabar con el
pecado con unos cuantos golpes ligeros se equivocan, porque fracasaran y
terminaran siendo muertos por este enemigo”
Ahora bien, quiero que respondamos a algunas preguntas de esta ultima
parte del versículo.
a) ¿Cuál es el significado de la carne?
Esta es la misma expresión usada frecuentemente para referirse a la
“naturaleza pecaminosa”. Por ejemplo, vamos a ver del capítulo 8, los versos,
3,4,5,8,12 y 13. El énfasis es la diferencia entre el Espíritu y la naturaleza
pecaminosa. El cuerpo es el instrumento que el pecado usa para expresarse a sí
mismo. Entonces, Pablo usa la expresión “la carne” para expresar la naturaleza
corrupta y la depravación del hombre.
-Segunda pregunta:
b) ¿Cuál es el significado de la frase “las
obras”
Podemos responder, que esto se
refiere a los actos pecaminosos que la naturaleza pecaminosa (la carne)
produce. En Gálatas 5:19-21 el Pablo nos da algunos ejemplos, leamos.
-Al saber esto, nuestra preocupación principal que debemos de tener,
no son las obras externas, sino su causa interior. Lo que tenemos que analizar no es el síntoma de la enfermeda, sino la
enfermedad misma. Tenemos que saber que es el deseo pecaminoso no controlado lo
que produce tales obras y lo que necesita SER RADICALEMNTE TRATADO.
-Tercer pregunta:
c) ¿Cuál es el significado de “mortificar” (o
haced morir?
-Para empezar, tenemos que
entender que este es un lenguaje figurado. Por ejemplo, imagínese que se mata un
animal. Matar a un animal significa quitar su fuerza, poder y vida para que ya
no pueda actuar y hacer lo que quiere. Esta es la figura que está en mente
aquí. Déjeme explicarlo, la naturaleza pecaminosa (o el pecado que todavía mora
en nosotros) es comparada con un persona, el “viejo hombre” con su sabiduría, maquinaciones, fuerza, etc.
Esto es lo que debería ser muerto (mortificado) , es decir su fuerza, poder y
vida deberían ser quitados por el Espíritu Santo.
-En un sentido la mortificación del pecado es un evento que ya ha
ocurrido. Leamos Romanos 6:6; 8; Gálatas 5:24.
Tenemos que observar, que los creyentes siguen cargando con los restos
del pecado. Entonces el deber de cada creyente es haced morir los restos de
pecado en nosotros.
Debemos de mortificar el pecado constantemente, para que los deseos de
la carne no sean satisfechos.
-Hay una diferencia entre el pecado que reina y lo restos del pecado
que reinaban. Déjeme explicar esto:
-La regeneración asegura que los creyentes no pueden continuar viviendo
bajo el control del pecado, pero no significa la aniquilación o la destrucción
de las raíces del pecado en su corazón. Entonces la regeneración no aniquila el
pecado sino que produce un cambio en nuestra relación con todo pecado.
CONCLUSION: La última frase
“viviréis” es una promesa dada a los creyentes para animarles a cumplir su
deber. La vida prometida es lo opuesto de la muerte. Todos los creyentes
verdaderos ya tienen esta vida espiritual, pero pueden perder el gozo, el
consuelo y la fortaleza que esta vida les proporciona.
Es necesario recordar, que podemos gozar de una vida espiritual
vigorosa, si mortificamos el pecado, y hacemos morir las obras de carne, por el
poder y la confianza que el Espíritu Santo nos da, recordando que la promesa
del cielo será nuestro fin y al mismo tiempo nuestro principio. Mis hermanos, honremos a Dios, viviendo en
Santidad.
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